miércoles, 29 de septiembre de 2010

Guía de supervivencia de un Autor Novel - vol.9

¡Hola de nuevo!

Por fin puedo anunciar que he terminado el manuscrito original de Crónicas del Ángel Perdido II. La verdad, estoy bastante satisfecha. Creo que he mejorado un pelín en las descripciones físicas (principal crítica que he recibido), y espero que los capítulos finales os dejen con la miel en los labios, pero no anticipemos cosas. Pasito a pasito.

Y mis siguientes pasos son precisamente los que inspiran la edición de la Guía de Supervivencia de hoy.

¡Empecemos!

- Vol. 1 -> Organizar un discurso para una presentación
- Vol. 2 -> Publicidad y promoción
- Vol. 3 -> Envío del manuscrito a la editorial
- Vol. 4 -> Documentación
- Vol. 5 -> Cuestión de estilo
- Vol. 6 -> Diseño (edición práctica)
- Vol. 7 -> Conferencia escolar
- Vol. 8 -> Sentarse a escribir: La inspiración

Ya hablé en una ocasión del envío del manuscrito a la editorial (para más información, releer el vol. 3), así que he pensado en profundizar en cómo preparar el manuscrito original para su posterior entrega.

Preparación del Manuscrito

Una vez que consideramos nuestra obra concluida, es el momento de releerla una y otra vez. Por experiencia propia puedo decir que, después de meses (o años) de esfuerzo, una vez que ves tu novela concluida, te entran las prisas por enviarlo a todas las editoriales que puedas. Sin embargo, hay que intentar tener un poco de paciencia para asegurarnos de dar a nuestro libro la presentación que se merece.

Como he mencionado, lo primero que hay que hacer tras terminar la obra es leerla. Este proceso puede cansar mucho, ya que en un primer momento lo único que vamos a hacer es buscar posibles errores ortográficos y tipográficos. Es importante concentrarse bien y hacer una lectura lenta para evitar perdernos alguno por el camino. Además, es posible que en este primer repaso detectemos expresiones rebuscadas o incomprensibles o que, incluso, cambiemos de idea y queramos cambiar algún párrafo que otro para mejorar el texto y dejarlo más pulido. Una vez terminada esta ronda de corrección, es conveniente realizar otra.

Terminada la revisión básica, empezaremos una revisión de contenido. Ahora trataremos de detectar posibles fallos de trama, incoherencias en el argumento y demás. Y, como antes, es conveniente hacer esta revisión dos veces como mínimo. La ventaja es que este segundo paso precisa mucha menos lentitud, porque debemos prestar atención a los conceptos de cada párrafo y no a cada palabra en sí.

Normalmente, los autores suelen entregar su manuscrito a personas de confianza, familiares y amigos, no sólo para recibir sus críticas y consejos como lectores, sino porque también pueden ser una gran ayuda en estos dos pasos previos.

Por otra parte, se suele recomendar también aparcar la novela un par de meses para darle un último repaso con más frialdad y objetividad. En cuanto a esto, yo prefiero no pronunciarme para que decida el propio autor dependiendo de la confianza que tenga en su obra en ese momento.

A continuación, tenemos que adecuar la maquetación a la exigencia de la/s editorial/es a la/s que vayamos a enviar el manuscrito. Aspectos como la numeración, el interlineado, la portada, el margen, la fuente de letra, etc. son los que debemos cuidar ahora. En principio parece sencillo, pero hay que tener cuidado con las "páginas cojas", es decir, con aquellas páginas que tienen tan sólo una frase en ellas y, también, con los capítulos que se nos desmadran. Una vez que se cambia el formato de la página o del párrafo, debemos prestar atención a los capítulos que se suben de página y se mezclan con el capítulo anterior. Para prevenir todo esto, lo mejor es configurar todo esto antes de empezar a escribir, así luego sólo tenemos que arreglar algún que otro guión y punto.

Hecho esto, ya podemos ir a encuadernar el libro. Es muy importante recordar que nunca se han de entregar los folios sueltos, y mucho menos con grapa, clips, carpetas sin perforar o semejantes. La encuadernación básica es la de cartulina, plástico y gusanillo, y es la que se recomienda por ser perfectamente válida y la opción más económica de las encuadernaciones.

¡Et voilà! Ya puede ser enviado tras su debido registro en la propiedad intelectual (precaución ante todo).





Como siempre, espero que esta entrega os sea útil. Cualquier queja, pregunta o sugerencia, tenéis los comentarios o mi correo si preferís una opción más personal.

¡Saludos!
En breve, más información sobre la edición de CAP II.

3 comentarios:

Lina-kibo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lina-kibo dijo...

Lina-kibo dijo...
Buenos días.
Me ha parecido estupendo tu blog y la información es realmente útil para todos aquellos que estamos empezando en esa hermosa carrera de la literatura profesional.
Tengo una pregunta acerca de la presentación del manuscrito y quisiera un consejo de tu parte: Estoy a punto de enviar mi trabajo a una editorial para participar en un concurso internacional y todavía no tengo muy claras las medidas de las márgenes. En las bases del concurso (de la mayoría de concursos, para ser exactos) hablan del interlineado y el tipo de letra pero no de las márgenes.
También quisiera saber si es riguroso terminar un capítulo en una hoja y comenzar el siguiente en otra, o si se puede hacer de otro modo. Y, aunque sé que es una tontería preguntar algo como esto, me gustaría saber en que parte se colocan los datos de contacto.
Gracias, de antemano.

Laura dijo...

Hola Lina-kibo, y muchas gracias por pasarte por este blog.

En primer lugar, te aconsejaría revisar (que supongo que ya lo habrás hecho, pero es el primer paso que se debe indicar) las bases del concurso al que te vas a presentar. Si allí no responden a las dudas que me comentas, acude entonces a las bases de entrega de un manuscrito al departamento de lectura de la editorial que convoca el concurso al que te presentas. Si aún así no tienen datos, es que no se exige una medida determinada.

De todos modos, yo te recomendaría que dejaras los márgenes de base del editor de texto que utilices. Igualmente, normalmente se recomienda empezar el capítulo nuevo en una página diferente al fin del capítulo anterior. Por último, los datos de contacto se suelen poner en la portada del manuscrito o, si no, en un documento a parte donde se especifica igualmente tu nombre y el título de tu obra.

Espero haberte sido de ayuda.

Mucha suerte con el concurso ;)